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Las protestas con violencia se extienden a toda Italia

Publicado: 27 Octubre 2020 | Visto 112 veces

"Volveremos cada día". Y así es. Los disturbios continuan en las calles italianas para protestar contra las drásticas medidas decretadas por el Gobierno del primer ministro, Giuseppe Conte, para frenar el avance de la pandemia. "Italia se rebela", ha titulado este martes el diario 'La Repubblica'.

Para contener el número creciente de contagios diarios (alrededor de 17.000 el lunes), el Gobierno tomó una serie de medidas que los medios de comunicación califican de "semi-confinamiento", con el cierre de bares y restaurantes a las 18 horas, así como de los gimnasios, cines, teatros y salas de conciertos. Medidas "dolorosas" para el país que vive su peor recesión desde la segunda guerra mundial, pero consideradas imprescindibles para defender "la salud y la economía", aseguró Conte.

Desde que se decretaron las nuevas medidas, hace tres días, se han organizado, convocadas por las redes sociales, marchas pacíficas protagonizadas por los sectores más afectados al grito de "¡libertad, libertad!" y "queremos trabajar", pero que han acabado con actos de violencia dirigidos por grupos de ultras encapuchados que destruyen comercios, establecimientos y tiendas, ya sean de Apple, Gucci, Geox o una simple zapatería de barrio. Los saqueos están también a la orden del día.

Italia cerrará bares y restaurantes a las 18 horas para frenar el repunte de covid.
Los actos empezaron en Nápoles y Roma, pero se han extendido a Milán, Turín, Triste, Cremona, Lecce, Verona, Cosenza, Ferrara, Salerno, Palermo y Siracusa. El guion es siempre el mismo: petardos, cócteles molotov, enfrentamientos con la policía, escaparates destruidos, contenedores volcados e incendiados, tranvías devastados, y corte de calles y carreteras. Tampoco han faltado agresiones a periodistas. En Nápoles, a un reportero de Sky News le estamparon contra un coche. En Turín, un fotógrafo fue apaleado y, en Bari, otro recibió amenazas.

Camorristas infiltrados
"¡El coronavirus no existe, despertaos!", se oye voz en grito entre los manifestantes más radicales. "Sanidad gratis para todos. Que la crisis la paguen los ricos", se podía leer en una pancarta en Turín. "Tu me cierras, tu me pagas", rezaba otra en la plaza del Plebiscito de Nápoles.

Según el Ministerio del Interior y algunos cronistas veteranos, en las manifestaciones de Nápoles se han infiltrado camorristas que animan a quienes protestan, aunque las lecturas más sosegadas excluyen que los mafiosos apuesten realmente por el caos social. Su peculiar "estado del bienestar", hecho de usura, compra de actividades en quiebra, especulaciones en los precios de las mascarillas, maquinaria para hospitales o fármacos necesita estabilidad, como la economía legal.

"Estos manifestantes son personas que trabajan ¿por qué les hacen esto?", decía desorientada una anciana de Turín. "¿Por qué la toman con nosotros?", se preguntaban el domingo los propietarios de bares del barrio Flaminio en Roma, entre escaparates rotos y contenedores incendiados.

Ultras de fútbol
El primer detenido de la capital fue un hincha ultra del equipo de fútbol de la Lazio. Más tarde fueron arrestados 10 más en el barrio del Trastevere, a varios kilómetros lejos del lugar de la manifestación convocada por Forza Nuova, la extrema derecha que avanza de la mano del partido político Hermanos de Italia (FdI).

El Gobierno Conte se ha reunido este martes con los sectores afectados por los cierres. Horas más tarde, el Ejecutivo ha aprobado un paquete de ayudas de 5.000 millones de euros. Desde Bruselas, la Comisión Europea se apresuró a primera hora a tranquilizar a Italia. Pronto llegarán los primeros 10.000 millones de euros, de los 27.400 millones del primer fondo europeo para el desempleo.

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