George Floyd

Varias ciudades de Estados Unidos han celebrado este martes la declaratoria de culpabilidad para el agente de policía Derek Chauvin, por asesinato en segundo grado contra el afroamericano George Floyd en Minneapolis, hace casi un año.

En Harlem resonaron las campanas, en Minneapolis hubo abrazos, en Washington sonaron los petardos. Fue una celebración como muy pocas veces se hace. Este caso ha mantenido en vilo al pueblo estadounidense, muchos lo califican como una válvula de escape para una gran parte de la sociedad en varias partes de los Estados Unidos.

Derek Chauvin fue declarado culpable en los tres cargos imputados, asesinato en segundo grado, asesinato en tercer grado y homicidio imprudente, la decisión se tomó por unanimidad de los 12 miembros del jurado.

Culpable

La brutalidad, sin sentimiento humano, manifestada por Chauvin en el momento que detuvieron al Floyd ha quedado grabada en la retina de todo estadounidense, un hombre negro, muy corpulento, desarmado, indefenso, que se sometió al llamado de los agentes del orden y que fue tratado peor que un animal, por el solo hecho de haber pagado un cajetilla de cigarrillos con un billete de 20 dólares falsos.

Por ese delito menor, lo pagado con su vida, no por la decisión de un juez, si no por sentido racista y el odio para los negros, de un agente de policía, colocar la rodilla sobre su cuello, y asfixiarlo, sin importar el pedido de ayuda y escuchar el lamento de Floyd en su agonía diciendo que no podía respirar. Esa fue una actitud despiadada e indiferente hacia la vida de Geroge Floyd.

George Floyd

Han sido tres emanas de juicio a la que comparecieron decenas de testigos, médicos forenses y expertos en el uso de la fuerza e incluso la alta jerarquía de la policía de Minneapolis, sin embargo para conocer la sentencia tendrá que esperar unos días. Solo el cargo de asesinato en segundo grado conlleva una pena de hasta 40 años de prisión.