Veraneantes

Miles de hondureños aprovecharon el feriado de semana santa para movilizarse a diferentes regiones del país. Las  terminales de buses tanto en san Pedro Sula como en Tegucigalpa y otras ciudades, se vieron abarrotadas por los viajeros esperando poder llegar a sus lugares de destino.

Muchos se movilizaron para visitar a familiares aprovechando el receso en sus centros de trabajo, otros se movilizaron en busca de un lugar de esparcimiento ya sea un hotel de montaña, o a la orilla del mar.

Viajeros en terminales

Ni el mal tiempo que imperó desde el viernes en el sector norte de Honduras, impidió la movilización de vacacionistas. Los hoteles y restaurantes se prepararon para recibir a las personas que llegaron a cada ciudad. Los veraneantes cumplieron su objetivo, ni la lluvia, ni el frío les detuvo para introducirse al mar.

Aunque los hoteles y restaurantes mantuvieron las medidas de bioseguridad, las personas irresponsablemente no mantenían ni la distancia, se formaban grandes aglomeraciones tanto en las terminales de transporte como en los  balnearios de agua dulce y en las playas.

Parranda

Debido a esto, el riesgo de contagio de COVID   ha sido muy alto, y las personas no prestaron atención a las recomendaciones y a las advertencias de quedarse en casa. Hoy los médicos esperan dentro de los próximos quince días una nueva ola de contagios y mantiene el nivel de alerta en la población.

La ministra de salud Alba Consuelo Flores informó esta mañana que el hospital Escuela, Del Tórax  y san Felipe en Tegucigalpa están a un 70% de ocupación por pacientes de COVID y el hospital Leonardo Martínez y Catarino Rivas están a un 60% de ocupados, pero temen que con lo que se espera dentro d quince días, el poco espació que queda para atender pacientes se llegue a saturar.

Semana santa

En el Puerto de Tela, los cuerpos de rescate salvaron de morir ahogados a varios bañistas que se introdujeron al mar en estado de ebriedad y sin importar el alto oleaje provocado por el embravecido mar.