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“Cipotes” hondureños ganan medalla de plata en concurso de robótica

Publicado: 03 Septiembre 2018 | Visto 120 veces

Un grupo de colegiales hondureños ganó medalla de plata en el Concurso Mundial de Robótica, celebrado recientemente en México, donde compitieron con 193 equipos de participantes, logrando escalar a la posición 16.

Se trata de la segunda generación de estudiantes “catrachos”, originarios de zonas postergadas del país, como Camasca, en Intibucá y La Esperanza, al oriente del territorio nacional.

Gerson Quintero, Jorge Laínez, Adriana Melara, Willian Meza y Kimberly Molina Martínez, son los cinco estudiantes que por segundo año consecutivo apadrina la Fundación “Hombro a Hombro”, para representar a Honduras en las Olimpiadas Mundiales de Robótica.

El año pasado la actividad se celebró en Washington, Estados Unidos, y este año en México, en donde los muchachos, cuyas edades no sobrepasan los 17 años, han sabido destacar a pesar de las limitaciones.

Con evidente alegría, los estudiantes comentaron su satisfacción por ubicarse en la posición 16 de 193 equipos del mundo y haber logrado la medalla de plata por el diseño de su prototipo de robot, al que bautizaron como “Pablo”.

UN GESTO DE GRATITUD

Explicaron que le pusieron ese nombre a su robot, en honor al buen norteamericano, Pablo Man Ship, quien por varios años, junto a su equipo de trabajo de la Fundación “Hombro a Hombro”, dedicó su vida al servicio social y asistencia humanitaria.

Man Ship apoyó a jóvenes hondureños, especialmente los impulsó a incursionar en el mundo de las nuevas tecnologías, mejorar su nivel académico y aprender el inglés como segunda lengua.

Los muchachos estudian la secundaria en los institutos Polivalente Concepción de Guarajambala y el Instituto Santo Tomás de Aquino, ubicados en la frontera entre Honduras y El Salvador. Además, son los sucesores de sus “paisanos”, quienes en 2017 lograron perderle el miedo a eventos de este tipo.

Kimberly Molina Martínez manifestó que, “queremos que el gobierno se involucre más con nosotros, necesitamos apoyo, hemos demostrado que podemos representar al país en esta clase de concursos”.

“El solo hecho de participar representa un paso, pero nosotros logramos más que eso, trajimos una medalla de plata y nos hemos colocado en buena posición”.

La joven agregó que, “tenemos que dar méritos y somos agradecidos, nuestro robot se llama Pablo, porque él fue una persona incondicional para todos los jóvenes en Camasca”.

“Incluso, ayudó mucho a la primera generación y la nuestra a construir nuestro prototipo, fue muy importante, Hombro a Hombro nos ha ayudado, pero necesitamos que el Estado se interese más”, agregó.

El robot “Pablo”, manipulado por los cipotes “catrachos”, logró generar a través de paneles solares una planta para conectarse. El prototipo estaba equipado con una planta de combustión, de reacción y turbina eólica, los desafíos eran calificados por la mejor estrategia, plan para conseguir puntos y velocidad, explicó la joven.

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