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Los nervios delatan en Madrid a un fugitivo del FBI buscado por asesinato

Publicado: 16 Agosto 2018

La actitud nerviosa de Manuel Marín, un empresario de 64 años de origen cubano afincado en Miami, le traicionó. Este martes, justo cuando iba a entrar en la Embajada de Estados Unidos, levantó las sospechas de los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP, los antidisturbios) que le pidieron que se identificara.

Bingo. Este hombre estaba siendo buscado por el FBI, la Oficina Federal de Investigación estadounidense, como supuesto inductor del asesinato del amante de su esposa en 2011. Ahora está arrestado y a la espera de ser deportado a su país para cumplir con la orden internacional de detención, según confirmaron fuentes policiales.

Eran las 19.30 del martes y Marín se dirigía a la Embajada de Estados Unidos (EE UU), situada en la calle de Serrano, para realizar alguna gestión con su pasaporte. En esta sede diplomática siempre hay agentes de la UIP en labores de protección.

Los policías percibieron en él cierto nerviosismo cuando pasó a su lado y que incluso trató de esquivarlos. Eso hizo que los funcionarios le pidieran su pasaporte. El supuesto conspirador les mostró el documento y los agentes solicitaron a la sala del 091, el teléfono de emergencias de la Policía Nacional, comprobar la veracidad del documento.

El operador confirmó que había caducado el permiso de estancia en España y que había pendiente una requisitoria (orden de búsqueda y captura) de carácter internacional.

Los policías contactaron con el Grupo de Fugitivos de la Comisaría General de Policía Judicial. Las sospechas iniciales del 091 se confirmaron. Marín estaba reclamado por la Policía de Miami-Dade y la Fiscalía Estatal, por lo que fue detenido de inmediato y trasladado a dependencias policiales. No tuvo tiempo, por tanto, de entrar en la Embajada norteamericana. Está pendiente de conocer cuándo se le extradita a EE UU.

Según publicó Miami Herald en abril de este año, Manuel Marín estaba siendo buscado por haber planeado el asesinato del empresario Camilo Salazar, de 43 años. El cuerpo de este hombre fue hallado en junio de 2011 en una carretera rural en el noroeste de Miami-Dade. El cuerpo había sido golpeado salvajemente, degollado y le habían quemado la entrepierna.

La reconstrucción hecha por la policía de la zona concluyó que Camilo Salazar fue visto por última vez a las diez de la mañana el 1 de junio de 2011, tras llevar a su bebé de tan solo tres semanas a la oficina de su esposa.

Tenía previsto regresar a este punto 45 minutos después, pero nunca lo hizo. Tampoco respondió ya a las llamadas a su teléfono móvil. Los amigos hallaron su coche, un Chevrolet Trailblazer, a una manzana del trabajo de su mujer.

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