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La ONU acusa a china de discriminación etnica

Publicado: 13 Agosto 2018

El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha acusado a China de discriminación étnica tras haber recibido muchos informes creíbles según los cuoles un millón de uigures están siendo detenidos y enviados a "campos secretos de internamiento masivo". Grupos de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, han presentado informes al equipo de la ONU en que documentan los encarcelamientos masivos de uigures.

El Congreso Mundial Uigur también afirmó que hay detenidos que permanecen detenidos indefinidamente, sin recibir representación legal, pese a que nunca hubieran sido acusados de delitos. Algunos testimonios hablan de casos de torturas y desnutrición.

Adoctrinamiento político
Gay McDougall, miembro de la delegación de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial, citó estimaciones de que dos millones de personas, entre ellas uigures y otras minorías musulmanas, fueron forzadas a "campos políticos para el adoctrinamiento" en la región autónoma occidental de Sinkiang. "Estamos profundamente preocupados por los numerosos y creíbles informes recibidos que acusan a China de haber transformado la región autónoma uigur en algo que se parece más a un campo de internamiento, una especie de zona sin derechos, en nombre de la lucha contra el extremismo religioso y del mantenimiento de la estabilidad social", advirtió McDougall al comienzo de una revisión de dos días en Ginebra sobre el país asiático.

Los uigures son un grupo étnico que vive en las regiones del noroeste de China, principalmente en la región autónoma uigur de Sinkiang. Representan el 45% de la población total.

Por su parte, la República Popular ha declarado que la región se enfrenta a una seria amenaza por parte de militantes islámicos y separatistas que planean ataque y provocan disturbios entre la minoría uigur y la mayoría china.

Las tensiones entre las dos partes llevan ya décadas y de vez en cuando acaban en represiones violentas.

Durante la sesión en Ginebra, la delegación china formada por unos 50 funcionarios no hizo ningún comentario.

La misión de Estados Unidos de la ONU escribió en Twitter que estaba profundamente preocupada por los informes sobre una represión en curso contra los uigures y otros musulmanes en China.

"Pedimos a China que ponga fin a sus políticas contraproducentes y libere a todos aquellos que han sido detenidos arbitrariamente", agregó el equipo estadounidense.

Las acusaciones provienen de fuentes diferentes, entre ellas el grupo de activistas Chinese Human Rights Defenders, que denunció en un informe del mes pasado que el 21% de todas las detenciones registradas en el país el año pasado se produjeron en la región de Sinkiang.

Anteriormente el embajador de China ante la ONU en Ginebra, Yu Jianhua, dijo que estaba trabajando para la igualdad y la solidaridad entre todos los grupos étnicos.

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