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Inmigración Ilegal El resultado de gobiernos fracasados

Publicado: 10 Marzo 2016

El siguiente análisis es el resultado de tres coberturas noticiosas, dos de ellas relacionadas con las visitas a Baton Rouge y New Orleans del pre-candidato presidencial por el partido republicano Donald Trump, y la segunda fue en una de las audiencias públicas que el senador también republicano, David Vitter llevo a cabo los últimos días del mes de febrero y en la cual se habló de educación, salud, la situación actual de los veteranos, y de la inmigración.

La misma imagen de americanos blancos, de edad avanzada y con un concepto erróneo de los inmigrantes indocumentados que llegan a este país de todas partes del mundo se volvió a repetir solo que en menor escala. La primera vez fue en el Riverside Center de Baton Rouge, ante unas 10 mil personas Trump se burlaba una vez más de sus compañeros de carrera política, criticaba el gobierno del presidente Obama y por si fuera poco, incitaba a sus seguidores a gritar el nombre del país que tiene según él la obligación de pagar por el muro que detendrá la inmigración, todos ahí gritaban México, México, como si fuera un circo romano.

Quizá para muchos esto no signifique odio, división, ni racismo, hay muchos que creen que esto del muro y de las políticas anti – inmigrantes es cuestión de justicia. Pero lo que mi hija nacida en Estados Unidos y estudiante de Loyola y yo originaria de Honduras con 21 años viviendo en este país con un Estatus de Protección Temporal (T.P.S) y ejerciendo la carrera de periodismo sentimos fue “Intimidación”, en un país de libertades, donde la democracia ha pagado un precio bien alto, los atentados terroristas de septiembre 11 y los más recientes en San Bernardino han dejado huella. Pero eso no quiere decir que todos los inmigrantes de cualquier parte del mundo que llegan a Estados Unidos son terroristas o criminales. Me di cuenta en ese Rally que la sociedad estadounidense puede ser fácilmente manipulada por un Hitler moderno; que presume sus millones como cosa extraordinaria y ha hecho que América poco a poco se vuelva contra sus propias raíces.

En ningún momento trato de decir en este escrito que ingresar a un país de forma irregular sea algo correcto, estamos de acuerdo que romper la ley tiene castigo. Pero ese es el trabajo de las autoridades correspondientes, no de los aspirantes a políticos. Que no se les olvide a los votantes que Donald Trump hablo mal de los mexicanos, denigra a las mujeres y por si fuera poco su arrogancia lo hace expresarse mal de todo el mundo. Tampoco se les debe de olvidar que hace unos años David Vitter utilizó como campaña de re-elección un comercial donde se ve a grupo de hombres y mujeres cruzando la frontera a través de un hueco y al otro lado esperándolos una limosina, como si los inmigrantes llegaran aquí a quitarle a los estadounidenses sus derechos y beneficios.

¡Falso! Llegamos a trabajar, en lo que sea, de lo que sea, llegamos huyendo de la violencia, la inseguridad, la falta de empleo, la escases de recursos, llegamos porque nos obligaron a emigrar, porque nos sacaron a la mala de nuestra tierra, porque somos más útiles para nuestros gobiernos fuera de la patria que dentro. Porque somos esa maquinaria que sin inversión alguna mantiene la economía de las familias y hace que los políticos de turno se vuelvan más ricos.

Llegamos en busca del anhelado sueño americano. No queríamos venir, no queríamos lavar sus inodoros, cortar sus gramas, limpiar sus casas, lavar sus platos, cultivar su tierra, construir sus casas, reconstruir sus ciudades, hubiéramos deseado quedarnos y hacer todo esto en nuestra tierra. Pero no nos dejaron y ahora que hemos hecho de América nuestro hogar y que hemos colaborado con el engrandecimiento del país, se les olvido y cambian todo este bien por seguir la ideología de un millonario de pensamiento irracional que seguramente nunca tuvo que pasar necesidades para llegar a donde actualmente está.

Si hay que criminalizar a alguien, que sea a los gobiernos de los países que exportan a su gente. Los inmigrantes que llegamos a vivir a América somos el resultado de gobiernos fracasados, de gobiernos que viven de la asistencia internacional y de las millonarias remesas que envían los inmigrantes condenados al destierro. Y digo esto porque los que tienen su estatus legal regularizado no quieren regresar y los que no lo tienen, tampoco.

Mi pregunta para quienes van a leer este artículo es, ¿realmente quieren a políticos de la talla de Donald Trump como presidente? ¿De verdad les impresiona tanto el dinero de este hombre, su avión y toda su fachada como para entregarle las riendas de este hermoso país? Los ricos seguirán siendo ricos y los pobres más pobres eso es casi inevitable, lo que si podemos evitar es que América la tierra de los sueños y la libertad se convierta en la cárcel de muchos.

No puedo hacer nada por los que están afuera, pero si me gustaría que tanto los inmigrantes como los nativos de este país puedan reconocer que sin unión no hay progreso y que no estamos aquí para quitarles algo, estamos para ser parte de la grandeza de su nación. Votar por Donald Trump y sus ideales es casi como aquel Judas que vendió al maestro por 30 monedas de plata. No vendamos Estados Unidos

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