test

LA FAMILIA, ESTADO, ARMAS Y MASACRES

Publicado: 26 Octubre 2015

La última masacre registrada en el Centro Estudiantil en Roseburg, Oregón al noroeste del país, en la que 10 personas murieron y muchas otras resultaron heridas, sacudió por centésima vez el tema de la compra y uso de las armas, sin muchas restricciones. 310 millones de armas circulan en Estados Unidos, es decir una tasa de 88,8 armas por cada cien habitantes. Un promedio de 26 personas por día son asesinadas con armas de fuego.

Uno de los negocios mejor establecidos en éste país, es la fabricación y venta de armas de dos usos, las “caceras” y las usadas en la guerra. La Asociación Nacional del Rifle es la empresa que aparece como la responsable de “estos juguetes de la muerte”, que unos compran por protección, otros por fascinación, por miedo, por frustraciones, en fin, el que compra una arma argumenta mil razones para hacerlo, pero la triste realidad es que estos “juguetes” solo sirven para matar.

En Estados Unidos también se mata por racismo, por odio, el término de “crimen de odio” entró en el vocabulario estadounidense en la década de los 80, con la ola de ataques perpetrados por los skinheads a la manera del Ku Klux Klan. En Charleston, Carolina del Sur, en el mes de junio de este año Dylann Storm Roof, un joven blanco de 21 años el presunto autor de la masacre pasó una hora en una iglesia emblemática de la lucha contra la esclavitud antes de abrir fuego contra los feligreses. Las nueve víctimas eran negras. Desde linchamientos a saqueos de sinagogas, los “crímenes de odio” son motivados por el racismo, el antisemitismo, el islam o fobia, la homofobia o el desprecio de las personas con discapacidad o sin hogar.

El FBI ha contabilizado más de 6.900 crímenes de odio en Estados Unidos en el 2013. De este total, 49,2% tuvieron un carácter racista y 20,3% (homofóbico). Y de los aproximadamente 3.400 ataques racistas, 66,4% fueron contra negros. No obstante, según un informe de la Oficina de estadísticas de justicia, el número de crímenes de odio es en realidad superior a las cifras del FBI, “entre 6.000 y 10.000 según los años”, ya que “la policía no los registra siempre como tales”.

Esto no es de ahora, ya en mayo de 1927, en el pueblo de Bath en el norte del estado de Michigan, Andrew Kehoe colocó explosivos en la escuela local que al explotar, dejaron 38 niños y siete maestros muertos, y así como este podemos seguir enumerando casos como el de la ciudad de Oklahoma en 1995 (168 muertos entre ellos 19 niños); la masacre de Columbine, Colorado en 1999 (14 muertes); y la masacre del Instituto Politécnico en Virginia en el 2007 (34 muertes).
La matanza de Darwin es la segunda más sangrienta de este tipo en los últimos años.

Pero las matanzas no se producen sólo en las escuelas. En Estados Unidos durante los últimos 30 años; se han contabilizado en todo el país por lo menos 62 asesinatos en masa llevados a cabo con armas de fuego, setenta según The New Republic, desde 1982 con el resultado de 543 personas muertas.

La organización Brady Campaign to Prevent Gun Violence, afirma que cada 6 días se producen tiroteos que afectan al menos a más de una persona y han ubicado en un mapa interactivo más de 430 tiroteos mortales. Por término medio hay 12 veces más muertes de niños menores de 15 años por disparos que en otros países desarrollados.

Las comparaciones con otros países son significativas. El año pasado EE.UU. registró unos 11.000 homicidios con armas de fuego, una tasa 30 veces más alta a las de Francia o Australia, según la ONU. Los estadounidenses tuvieron un promedio de cinco asesinatos con armas de fuego (30 por mes) por cada 100.000 habitantes. Mientras que en Inglaterra es de 1,2 y en Japón es de 0,5 asesinatos. Como dijo H. Rap Brown: “la violencia es tan estadounidense como el pastel de cereza”.

En éste tema habría que hacerse algunas reflexiones, como por ejemplo: ¿va ésta sociedad en decadencia? ¿Podría eliminarse algún día el uso de las armas? ¿Debería convocarse al pueblo a un referéndum sobre este tema? Soñar no cuesta nada. Por ahora países como Arabia Saudita, sigue siendo el mayor comprador de armas en el mundo, seguido por China y la India, donde la vaca es sagrada aunque estén aguantado hambre como pueblos atrasados.

Las armas, las masacres, la familia y el Estado son factores que pueden llevar a una sociedad al colapso, al fracaso, a la desintegración a menos que, de manera responsable el gobierno, la sociedad civil, los partidos políticos, los grupos religiosos, los sectores productivos se propongan tomar las medidas preventivas y correctivas, ahora, no mañana, porque éste es el momento de crisis donde la vida de muchos inocentes está en peligro.

Volver

Comentarios