test

TODOS SOMOS INMIGRANTES

Publicado: 10 Febrero 2018 | Visto 682 veces

Según lo explica la 23ava edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, de octubre del 2014, después de sus 300 años de su fundación...INMIGRACION es un tipo de movimiento migratorio, que supone la llegada de un individuo o grupo de personas a un país. Por eso, todos los que vivimos en los Estados Unidos de Norte América somos inmigrantes, no hay que buscarle otra explicación, porque no la tiene, sería estúpido, inmoral, indecente, e ignorante creer que unos somos y otros no.

La historia, que dicho sea de paso, todos, absolutamente todos, deberíamos de recurrir a ella, desde luego aprendiendo a leer primero para no caer en errores ridículos, que desmejorarían nuestra personalidad asumiendo actitudes racistas y xenofóbicas, sin ninguna justificación racional. Dice que este gran país, del que ahora disfrutamos algunas bondades, con 325 millones de habitantes, lógicamente no es lo que fue. Sus primeros pobladores venidos de Asia e Indonesia, cruzaron por el Noreste, por el estrecho de Bering, en una temporada en la que se podía pasar en trineos, o a pie, realizada por los vikingos, y por el suroeste, los Mayas, Incas y Aztecas de los cuales todavía se encuentran algunos vestigios, tribus en extinción, Apaches y Siux y otros que aun mantienen sus costumbres contra la represión, la explotación del hombre blanco llegado de Europa.

La historia de la humanidad es la historia de la migración. Todos somos migrantes -inmigrantes y emigrantes- dentro o fuera de una nación. Aún quienes digan que jamás se movieron del lugar donde les tocó nacer, porque migrar está asociado a la búsqueda de un mejor futuro, a nuestra constante búsqueda de felicidad, migramos cuando cambiamos de casa, de trabajo, de profesión, de pareja, de ideas, etc. – Fragmento tomado del escrito “Todos somos migrantes” de Natalia Cedillo Carrillo

Quisiéramos entender donde radica la razón de la actitud desgraciada de un inmigrante que se cree superior a otro, existen sus excepciones desde luego, el hecho que un inmigrante se avergüence de su origen, de haber nacido en una aldea sin luz ni agua potable, adoptando poses que caen en lo majadero y en lo despreciable.’ No hay mayor ultraje que desconocer su origen o sus raíces. Lo contrario seria, después de la obtención de los múltiples beneficios de este y otros países que abren sus brazos a la migración dar gracias a la vida, al Creador del Universo, y a la familia, que dejamos en nuestra tierra, porque esos éxitos son producto de lo que somos y hemos sido. No se puede caer en el gravísimo error como inmigrantes de avergonzarnos de nuestros orígenes y costumbres, mucho menos creer que somos superiores a otros.

Las actitudes xenofóbicas y racistas muy en boga en nuestros días, no pueden tener cabida en nuestro pensamiento y nuestro corazón, sobre todo cuando la realidad y la practica como criterio de la verdad nos dice, que los blancos, los negros, asiáticos y africanos y, por último los extra terrestres son inmigrantes en este país......Normalmente las actitudes y la conducta de las personas son el resultado del grado de educación y conciencia que se tenga, en ese caso habría que preguntarles cuántos libros buenos han leído y a que autores. Allí podrá estar la respuesta.

La actual crisis migratoria que está atravesando este y muchos países en el mundo está influenciada por la desigualdad extrema y pobreza mundial, así como por una crisis de valores expresada en prejuicio racial, nacionalismo, miedo al otro, a lo diferente, que son visibles en todas las manifestaciones de odio que marcan la pauta del comportamiento social en la gran mayoría de países y que delinean las interrelaciones socio-culturales; la idea de que existen seres humanos más dignos y valiosos que otros gana terreno en sociedades fragmentadas que justifican la exclusión.

Antes de convertir a la xenofobia en norma para relacionarnos con las minorías étnicas o inmigrantes, maximicemos la práctica de la solidaridad. Necesitamos postular la dignidad humana como fundamento de la nueva Ley de Migraciones y sobre todo de la convivencia en nuestra sociedad. Es un ideal que hay que tomar en serio si queremos vivir en paz.

Volver

Comentarios