test

Una Francia unida tributa especial recibimiento a su selección campeona del mundo

Publicado: 17 Julio 2018 | Visto 221 veces

El palacio del Elíseo fue este lunes más fastuoso que los vestuarios del estadio de Luzhniki. Pero el mensaje que el presidente, Emmanuel Macron, dio al recibir en su sede en París a la selección nacional que acaba de conquistar la segunda Copa del Mundo de fútbol para Francia no fue tan distinto de lo que ya les dijo en plena euforia moscovita: “A partir de ahora, sois un ejemplo para muchos jóvenes y seréis ese ejemplo durante toda vuestra vida”.

Un mensaje que volvió a recalcar tras recibir personalmente con un abrazo a cada miembro del equipo a los jugadores en el Elíseo, después de que estos se dieran un baño de multitudes al atravesar los Campos Elíseos.

Recuperada tras los festejos y los disturbios que provocaron dos muertos y unos 300 detenidos en todo el país, la avenida más bonita del mundo se volvió a llenar de decenas si no centenares de miles de entusiastas seguidores que aguardaron durante horas, pese al calor, para ver pasar, aunque fuera de manera fugaz, a la muy retrasada escuadra victoriosa.

“Gracias por traernos la copa. Gracias por darnos este orgullo. Gracias por haber estado unidos. No cambiéis, este equipo es bello. Y no olvidéis jamás de dónde venís. Estáis ante clubes de toda Francia, padres y educadores. Esa es Francia. ¡Viva la República, viva Francia!”, proclamó el mandatario ante el millar de jóvenes, familiares y educadores invitados para celebrar a los bleus.

El Gobierno de Macron, de alguna manera, prolongó la fiesta de la República del sábado 14 al lunes 16. Macron es conocido por su insistencia en hacer “pedagogía” con su política. Esta vez no importó que todos, presidente incluido, reventaran el estricto protocolo desde su llegada misma al Elíseo, convertido en una gran fiesta.

La victoria de los franceses, 20 años después de conquistar su primer mundial, en 1998, ofrece un momento excepcional para promover los valores de libertad, fraternidad y, más que nada, igualdad consagrados en este país. Sobre todo cuando el mensaje de unidad nacional y, a la par, respeto a la diversidad, se hace especialmente importante entre ecos antiinmigrantes crecientes en toda Europa.

La Francia promovida por los bleus es “la República que nos gusta, unida y diversa, patriótica y abierta, nacional y no nacionalista”, destacaba Libération en su editorial mundialista.

Lo más extraordinario de esta gesta fue “el público, el pueblo mezclado pero unido que invadió en una marea irresistible las calles y plazas de Francia, todas las clases, todas las regiones, todos los orígenes confundidos”.

Volver

Comentarios