test

Sanando a la comunidad

Publicado: 26 Febrero 2018

La matanza que sucedido en una de las escuelas en la Florida, nuevamente ha sacudido a la sociedad de los Estados Unidos. Los sueños y el futuro brillante de estos jovencitos desapareció en un abrir y cerrar de ojos. La tristeza que estos padres y familiares están pasando también puede llegar a nuestras familias. ¡Esa es la realidad! Muchos se preguntan ¿cómo puede suceder esto? ¿No hay nadie qué este haciendo algo al respecto? ¿Será que ya no hay un lugar seguro donde podamos estar?

Al escuchar a los especialistas hacer sus comentarios en la televisión, cada uno tiene su propia opinión acerca del tema. Algunos se enfocan en la parte sicológica de la persona. Otros enfatizan la importancia de tener nuevas leyes que ayuden a tener un mayor control de armas en todos los estados. Otros en cambio tienen diferentes ideas al respecto. Al escucharlos me he dado cuenta que todos ellos tienen dos cosas en común. Todos ellos admiten qué alguna medida se debe comenzar a tomar si queremos cambiar estas tragedias. Y segundo, ellos hacen mención de que en la mayoría de todos estos eventos tristes siempre hubo señales (indicadores) rojas. Aunque esto es verdad, todavía estos comentaristas no ven el problema principal en la sociedad.

Después de la tragedia en la Florida apareció una camiseta en Facebook que decía, “Querido Dios, ¿por qué permites tanta violencia en nuestras escuelas? Firma, un estudiante preocupado. Estimado estudiante preocupado, no estoy permitido en las escuelas. Dios.” El rey Salomón nos recuerda, “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia” (Salmos 127:1). Los especialistas y el gobierno quieren solucionar las cosas pero dejan de lado a quién más debería estar involucrado. Si miramos nuestra sociedad a través los años veremos que cada vez hay más y más indicadores (señales) rojos. No se necesita tener un doctorado de una universidad para darse cuenta que la sociedad no está mejorando; sino al contrario, está empeorando. Los medios bombardean con escenas de violencia en la televisión, películas y video juegos. Y después la gente se pregunta ¿por qué tanta violencia? Las normas de moralidad que antes se enseñaban ahora ya no son parte de nuestra familias (sociedad), escuelas y negocios. Algunos dicen que las reglas morales de Dios eran para el tiempo nuestros abuelos. Ahora, nosotros somos una sociedad moderna. Es interesante que la gente de esta sociedad moderna busca ser respetada y amada. Quieren que las personas sean honestas, de buenos modales, pacificas, compasivas, justas y responsables de sus equivocaciones. La gente de esta sociedad modera quiere cosechar lo moral sin tener que sembrar las normas morales. Quieren disfrutar del fruto de la bendición de Dios sin tener a Dios.

La respuesta se encuentra en volver a enseñar y vivir una vida diaria que se rija por las reglas morales que traen libertad, paz y prosperidad. ¡La respuesta se encuentra en Dios!

Si tiene preguntas o comentarios, escriba a ichk2009@hotmail.com o al P. O. Box 23067, New Orleans, LA 70183-0067.

Volver

Comentarios