test

Sanando a la comunidad

Publicado: 19 Diciembre 2017

Nuevamente ya hemos llegado al último mes del año. Este mes siempre me hace pensar mucho en la familia y en mi niñez. Pensando en mi infancia tengo lindos recuerdos estando en la casa de mi abuela. En su casa se reunía toda la familia y todos nos sentábamos alrededor de una larga mesa en el patio. Como niño siempre me costaba mucho estar despierto hasta las doce de la noche. A las doce era cuando se hacia el brindis y unos a otros se deseaban buenos deseos de felicidad y prosperidad; y por supuesto se tiraban los fuegos artificiales. Tal vez sus memorias sean similares a las mías.

Hoy en día en las casas y tiendas podemos ver las luces de colores, los muñecos inflables y todo otro tipo de decoraciones. Aun el Parque La Freniere está bellamente decorado para que uno lo pueda disfrutar. Todo esto adorna y alegra el barrio y la ciudad donde vivimos. Diciembre ha llegado y la atmósfera de comprar y regalar está en el aire. Y la mayoría de las personas se contagian con esta actitud o espíritu de alegría. Si encendemos la radio podemos escuchar diferentes canciones que hacen referencia a la temporada y la televisión armoniza también con sus películas. Mi películas preferidas son: Es una Vida Maravillosa (It is a wonderful life) e Historia de Navidad (Christmas Story).

En la televisión vemos muchas propagandas de qué podemos comprar para regalar a las personas que amamos y apreciamos. Comerciales como: Lo que usted necesita comprar es está piedrecita, y si usted la compra, ella será feliz. Lo que su esposo necesita es esta herramienta para que sea feliz. Los comerciales nos dicen una y otra vez, que nuestra felicidad se encuentra en lo que NO tenemos. Si esto fuera verdad, porque motivo la gente regresa al día siguiente para devolver los regalos que compraron y recibieron. Muchos esposos terminan agregando una herramienta más a la colección de herramientas que generalmente no usan. Y las mujeres terminan guardando una prenda más en el armario. Y los niños en pocos días dejan de jugar con los nuevos juguetes porque ya están aburridos de ellos.

Por favor no quiero que me mal entienda, no estoy en contra de los regalos. ¡Yo disfrutó las festividades y todavía estoy pensando que regalo comprar para mi familia! PERO personalmente creo que toda persona debería hacer un énfasis en lo que tiene; más que, en lo que no tiene. Al hacer énfasis en lo que tenemos, podemos ver lo bendecidos que somos. Y porque ya somos tan bendecidos, podemos estar felices con lo que poseemos. Hace dos semanas atrás hablaba con una madre que recientemente había dado a luz a su beba y ella me contaba de las complicaciones físicas que su bebe tenía. En una de las conversaciones que tuve con ella la semana pasada, me contaba con mucha emoción y alegría que su hija abrió sus ojos por primera vez. Lo interesante es que asimismo conozco padres y madres que no ven lo que ya tienen, ¡hijos sanos! Algo tan insignificante como el abrir los ojos, puede convertirse en algo tan grandioso.

La felicidad se encuentra en lo que tenemos a diario. La familia, el trabajo, la salud, y por encima de todas estas cosas ¡DIOS! porque Él es el dador de todo.

Si tiene preguntas o comentarios, escriba a ichk2009@hotmail.com o al P. O. Box 23067, New Orleans, LA 70183-0067.

Volver

Comentarios